viernes, 24 de julio de 2015

MADRID-BARAJAS



Odio madrugar. Odio coger el puente aéreo lleno de ejecutivos neuróticos que se aflojan la corbata a las 8 de la mañana. Hoy es miércoles 31 de agosto y mañana trabajo. Odio el trabajo. Odio no pasar desapercibida entre tanto macho cabrío aunque lo intente. Y es que no hay nada peor que ser treinteañera, pelirroja y estar un poco rellenita. A la mierda todos los nuevos cánones de belleza, un buen culo de una talla 42, más o menos compacto, y una larga melena rizada siguen levantando pasiones.

viernes, 17 de julio de 2015

FLAMENCOJAZZ



 Robert Mapplethorpe

Odio a Peter. Odio a Peter con la misma desesperación con la que le abro mis piernas desde hace más de un año. Con la misma ansiedad con la que engullo su sexo hasta la asfixia. Con la misma frustración con la que lo deseo por encima de todo. Con el mismo desprecio. Con el mismo vacío. Con la misma gratitud.

miércoles, 15 de julio de 2015

La Maru, Treintacentímetros y el chat


“¿Cómo he podido yo vivir sin esto?” Se preguntaba Maruja una y otra vez, mientras preparaba un desayuno familiar para 4 personas. “¿Cómo he podido yo vivir sin esto?”. En el chat, tan discreto como siempre, Treintacentímetros. Así, con ese nickname tan romántico, que fue el primero que le robó a Maru el corazón en los mundos de Facebook.

Mientras, en la habitación se vestía su Paco. Ay Paco, si él supiera lo que se estaba perdiendo. Ella callaba y disimulaba todo el día, y Paco, no preguntaba. Paco estaba feliz de haber pasado del polvo dominguero semanal a una Maru extrañamente poseída por la pasión. A él, ya le iba bien.

domingo, 12 de julio de 2015

La pasión de Morgana

Creo que nací con el deseo bramando en mi boca. Vine al mundo desnuda y, desde entonces, deseé el contacto del aire con mi piel. Cuando me visto - mejor dicho, cuando me disfrazo, porque mi único vestido es mi cuerpo- sólo deseo exagerar lo que hay debajo del ropaje: medias con liguero que se caerán tarde o temprano, faldas llamativas fáciles de desatar, zapatos fetiche que esconden la verdadera lujuria de mis pies, e incluso el rouge exagerado de mis labios que solamente resalta la carne que hay debajo, lista para ser besada, mordida, abandonada.


John Carroll Doyle

El abandono es lo que más aviva mi deseo. No puedo desear nada que permanezca, un hombre o mujer que decida quedarse a mi lado está predestinado al dolor. Por eso elijo concienzudamente: intelectuales egocéntricos que sólo pueden enamorarse de sí mismos o artistas histriónicos que tienen en su disciplina su único amor. No quiero que la vida me depare más sorpresas.

CAVE CANEM (Morgana y los espejos)





Christian Coigny

Vine al mundo para dormir sobre un espejo, para que su helada superficie me devuelva, con cada mínimo roce, la belleza que me quita. Creo que existo para entrar en una habitación a oscuras e iluminarla entera. No es soberbia, es exactitud. Al cruzar una sala, atraigo inmediatamente todas las miradas. Camino despacio, felina, altiva. Me comporto distante pero clavo los ojos con fina precisión. Ellos sacan pecho, se rozan el cabello, ladean las cabezas, sumisos (algunos tal vez estúpidos). Ellas se plantan a su lado marcando su posición. Cuando es así, los miro más aún, hasta que tiemblan, hasta que ella le increpa.